MapaNosotrosPerfilesBibliotecaAliadosAprender +
← Volver a perfiles
Retrato de Eduardo Fernandez “Lalo”

Se recibió de perito mercantil y era mecánico

Eduardo Fernandez “Lalo”

21 añosCiudad de Córdoba; Creció en Goya, CorrientesNac. 27/12/1954

1 / 14

Fotografía histórica 1

Casamiento de Eduardo y Gladys

Eduardo Fernandez “Lalo”

Biografía

Nació en Córdoba, pero creció en Goya, Corrientes. Criado por Clara, una docente, y por Eduardo “don Cheto”, un referente sindical y político, Lalo se nutrió del compromiso social desde niño, tanto que a los ocho años ya acompañaba a su padre en recorridas barriales.

Fue un alumno destacado, cuando tenía apenas cuatro años ya cursaba primer grado en la escuela Darrigo, donde su mamá, Clara, era docente. Además de recibirse como Perito Mercantil, cursó el ciclo superior de electromecánica en la escuela técnica, lugar donde fue presidente del Centro de Estudiantes y consiguió el título a finales de 1973.

Sin embargo, detrás de su pasión y destreza para la mecánica y las motos, latía un joven alegre, divertido, se dice que disfrutaba de reunirse a jugar al truco con sus compañeros, jugar al fútbol, alentar a River o tocar la guitarra para dedicar temas del Trío San Javier, Horacio Guarany y el cura Julián Zini. Incluso en la adolescencia, combinaba ese espíritu con sus convicciones, colaborando con su padre y los curas del Tercer Mundo en la construcción de viviendas para el barrio San Ramón.

Tras iniciar su trayectoria en la Juventud Peronista de Goya y Bella Vista en 1973, se vinculó al trabajo de base con la Federación de Trabajadores Rurales, las Ligas Agrarias y, posteriormente, la organización Montoneros. Su compromiso venía de la convicción de construir desde abajo, con las familias trabajadoras, para lograr una sociedad más justa e igualitaria y rechazaba el reconocimiento político. Como ejemplo, destacan dos logros comunitarios: la clausura de un hotel que contaminaba la Laguna Aguilar mediante un sistema de cloacas, y la obtención de la prescripción adquisitiva de dominio para familias de un barrio frente a un cementerio, evitando el remate de las tierras por parte de intereses privados.

En 1974, con 20 años conoció a Gladys “Beby” Hanke de 22, en febrero de 1975 se casaron. Ella lo recuerda como un hombre afectuoso, bromista y profundamente enamorado. Con el golpe de 1976, Lalo debió pasar a la clandestinidad en Chaco, sin embargo la persecución no tardó en golpear su hogar, ya que Beby fue detenida embarazada de cinco meses. Pese al riesgo, le envió una carta sin remitente mientras guardaba la esperanza de volver a verla y conocer a su hijo.

En la información proporcionada por el ruv se menciona que Elsa Sáenz de Sartor contó que tenía que encontrarse con Eduardo en Buenos Aires a principios de noviembre de 1976, pero nunca llegó a la cita pautada. Otra compañera comentó que lo había visto antes de noviembre de 1976. Finalmente, Rodolfo Bustamante (ex detenido), vio a Lalo en la Brigada de Investigaciones en Resistencia, muy lastimado por las torturas padecidas.

Juan Carlos nació en cautiverio en enero de 1977 y aunque Lalo no llegó a sostenerlo en brazos, Beby menciona que heredó su mismo espíritu libre, la pasión por las motos y la búsqueda de horizontes lejanos.

Testimonios en causas judiciales permiten suponer que fue uno de los militantes asesinados en la Masacre de Margarita Belén aún no identificados. Tenía 21 años.

Hoy, su memoria vive en la calidez de los relatos de Beby, en la huella imborrable que dejó en sus compañeros y en el legado de su hijo, Juan Carlos, actual coordinador del Registro Único de la Verdad de Chaco (2026).

FUENTE: Entrevistas a familiares.//Causa Judicial por la Masacre de Margarita Belén.// Material proporcionado por el ruv.