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Retrato de Dora Beatriz Noriega “La Tucu”

Estudiante de bioquimica

Dora Beatriz Noriega “La Tucu”

24 añosGeneral San Martin, ChacoNac. 13/11/1952

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Fotografía histórica 1

Dora Beatriz Noriega “La Tucu”

Biografía

Nacida el 13 de noviembre de 1952 en General San Martín, Chaco, Dora creció en el seno de una familia trabajadora junto a sus padres, Antonio y Eva, y sus tres hermanos. Era una joven sana, alegre, extrovertida y con carácter fuerte, para ayudar a la economía del hogar humilde, vendía pastelitos y flanes preparados por su madre.

Cursó la secundaria en el Bachillerato Esteban Echeverría, donde destacó como una alumna brillante y amante de las matemáticas, incluso solía ayudar a sus compañeros enseñándoles con paciencia. Los amigos recuerdan que una vez se quedaron estudiando hasta las 3 o 4 de la mañana bajo una planta de jazmín del patio de la casa de Dora, donde se solían juntar, y que luego como todos aprobaron la materia le compraron un regalo en agradecimiento, pero ella se ofendió porque consideraba que lo hacía por la amistad que tenían. Muchos la recuerdan con muchos sueños e ideales.

En 1972 se instaló en Corrientes para estudiar Bioquímica en la UNNE. Allí compartió una pensión de estudiantes con Lilian Losada, forjando una entrañable amistad. Ella la recuerda como una persona re divertida y dueña de una alegría genuina y muy brillante, era una compañera leal, y muy cálida, siempre dispuesta a sostener a los demás, y una amiga entrañable con quien compartía sueños, proyectos juveniles y la convicción de construir un futuro mejor.

En ese camino universitario Dora abrazó con fuerza la militancia en la Juventud Universitaria Peronista, donde sus compañeros la conocieron como “Tucu”, buscaba transformar la realidad desde un profundo compromiso social y colectivo. Sin embargo a principios de 1976, la violencia política golpeó de cerca a su hogar con la persecución y mantuvo alojada a su cuñada con sus hijos en su departamento, ya que se encontraban huyendo de la persecución política hacia su hermano Juan Carlos, quien había regresado a Tucumán, provincia en la que fue detenido/desaparecido en los primeros meses de 1976.

Dora fue la encargada de dar esta noticia a su madre y en ese mismo tiempo debieron abandonar el departamento, ya que días después fue allanado. Pese al clima de terror que crecía sobre el país, Dora reafirmó su militancia y encontró el amor junto a un compañero de la organización, Juan Ramón Vargas, con quien proyectaba una vida en común, una versión, no confirmada, indica que por esta época ella estaba recientemente embarazada y que posiblemente haya estado clandestinamente en distintos lugares durante ese tiempo, como Misiones, Resistencia y Córdoba, provincia desde dónde envió a su madre una postal.

Entre octubre y noviembre de 1976, Dora fue secuestrada y recluida en el Regimiento 9 de Infantería “Coronel Pagola” en la ciudad capital de Corrientes. En su testimonio, Lilian explica que en ese lugar, al escuchar su voz pidiendo permiso al soldado para ir al baño, Dora logró comunicarse con ella. Cuando se cruzaron, Lilian la vio profundamente golpeada, apenas pudiendo mantenerse en pie y cursando un embarazo inicial de tres meses. En medio del horror absoluto de la tortura y el cautiverio, Dora le sostuvo la mirada y le susurró esas dos palabras “siempre juntas”

Entre el 10 y el 13 de diciembre de 1976, fue sacada del regimiento bajo las órdenes del aparato represivo para un supuesto traslado, desde esa noche, no se supo nada más de ella.

Posteriormente el domicilio de sus padres sufrió varios allanamientos por personal de la Gendarmería, incluso después de la desaparición de Dora, quienes se llevaron todas las fotos y cartas de ella y su hermano mayor.

Dora y su compañero el “Mono” Vargas permanecen desaparecidos.

FUENTES: Entrevistas a familiares y amigos. // Legajo Conadep. //Causas judiciales